Sigue el pedido de justicia por Luz Aimé, la joven trans imputada por un crimen que no cometió

El 11 de septiembre comenzó el juicio. La próxima audiencia está fijada para el viernes 25. Organizaciones sociales exigen su absolución.

Luz Aimé Díaz es una joven trans de 24 años que llegó a Buenos Aires a fin de 2017 buscando mejorar su calidad de vida. Inmediatamente, fue recibida en la asociación de derechos humanos Hotel Gondolín, conformada por una cooperativa de travestis trans que brinda un lugar para vivir en la zona de Villa Crespo. A su vez comenzó a estudiar en el Bachillerato Popular Trans
Mocha Celis
para poder obtener su titulo secundario. Sin embargo en julio de 2018, su proyecto se encontró interrumpido ya que fue acusada de intento de asesinato agravado contra una persona de la comunidad LGBT+, una condena que le significaría varios años en prisión.


El hecho del cual se la acusa sucedió en la zona de Palermo en donde Luz ofrecía sus servicios como trabajadora sexual. En junio de 2018, dos personas de identidad masculina la contratan, es llevada a un departamento donde realizó su trabajo y luego se fue. Dos meses después, Luz fue detenida en la esquina donde trabajaba y acusada de un
crimen que ocurrió en aquel domicilio, pero que ella desconoce. Un hombre también perteneciente a la comunidad LGBTIQ+, dueño de un departamento contiguo a donde ella misma había estado, fue golpeado y posteriormente encontrado con graves lesiones e inconsciente por su hermana, tres días después.


La detención de Luz se fundamenta en la única prueba en su contra: las cámaras del lugar captaron su presencia en el edificio. Para la justicia esta prueba fue suficiente para someterla a prisión preventiva, a partir de agosto de 2018 cumplió 8 meses de prisión en el Penal de Ezeiza, hasta que su
equipo de defensa (Luciana Sanchez, Natalia D’Alessandro y Lara Bertollini) consiguió que se le otorgue la prisión domiciliaria debido a su disminución visual, una discapacidad que la joven posee desde los 13 años, cuando fue víctima de un ataque por parte de un cliente que no quiso pagar por sus servicios sexuales. Actualmente está bajo prisión domiciliaria en el Hotel Gondolin.


Dos años pasaron hasta el comienzo del juicio oral, un juicio que se postergó en dos ocasiones y finalmente tuvo su primera audiencia el viernes 11 de septiembre. Previo al inicio del proceso la Cámara de Casación le concedió a la Defensa su pedido de recusación de dos de los jueces integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal n°8, quienes se manifestaron abiertamente en contra de “la ideología de género” no reconociendo la identidad autopercibida de Luz Aimé en una clara violación a la Ley de Identidad de Género, de manera tal que no garantizaban un juicio justo y con perspectiva de género. Estos jueces son Luis Rizzi y Javier Anzoategui, quienes fueron reemplazados por Ana Dieta de Herrero y Luis Salas; el presidente del Tribunal es Alejandro Sañudo.

Segunda audiencia del juicio


La defensa plantea la necesidad de implementar la perspectiva de género que contemple la interseccionalidad de dimensiones que atraviesan el caso y la vida de la población travesti y trans. Se considera fundamental considerar durante este proceso la situación de vulnerabilidad en la cual se encuentra Luz desde muy joven.

Josefina Alfonsín, integrante de la Campaña por la absolución de Luz Aimé expresó que "Luz en este momento está tranquila porque ella sabe que es inocente, está con mucha expectativa -con nervios por supuesto- porque es un momento muy complejo es una causa complicada, pero también se siente muy acompañada por todas las organizaciones y personas que están levantando su causa".

La primera audiencia se desarrolló en el transcurso de 7 horas, de manera mixta, estuvieron presentes en la sala el Tribunal y la Defensa; y la Fiscalía participó por una plataforma virtual. La segunda audiencia fue el viernes 18 de septiembre, tuvo una extensión de más de 9 horas y se llevó delante de manera virtual. Declararon 8 personas, entre testigos y peritos especialistas, bridando informes forenses psicológicos, oftalmológicos y genéticos.

Mediante los informes oftalmológicos se corroboraron las pruebas que la Defensa venía presentando sobre la afectación visual de Luz, por tanto quedó muy claro el diagnóstico sobre los riesgos de perder la visión si no recibe un tratamiento médico adecuado.

La próxima audiencia está fijada para el próximo viernes 25 de septiembre
Para más información y novedades de este juicio podés seguir las cuentas de Instagram y Facebook de la campaña que reclama su absolución.